HERBOLARIA y PLANTAS MEDICINALES: ¿Inocuo o PELIGROSO?

El uso de plantas medicinales, herbolaria, suplementos basados en hierbas o concentrados porque… son naturales y el que me las vende dice que “no hacen daño”… ¿sì, no? ¿por qué?

Tanto en la medicina tradicional como en la complementaria e inclusive en la práctica deportiva se recomienda el uso de plantas o sus derivados. Para ser claros, te resumo la definición de la OMS:

Medicina tradicional: Es la suma total de conocimientos, habilidades y prácticas autóctonas de diferentes culturas; para el mantenimiento de la salud.

Medicina complementaria: Son prácticas que no forman parte de la tradición propia de cada país ni de la medicina convencional y no están plenamente integradas en el sistema sanitario dominante.

Personalmente, el tema no es de dónde viene una práctica o cómo se llame… lo importante es que podamos ver evidencia de que su uso sea efectivo y que se conozcan los riesgos asociados.

Como te conté en el video sobre el escorbuto, el primer ensayo clínico en la historia no se hizo con medicamentos farmacéuticos, se hizo entre cítricos, agua de mar y otras mezclas. Los ensayos clínicos por supuesto que pueden incluir cualquier tipo de práctica.

Por ejemplo esta revisión de literatura describe que hay más de 400 ensayos clínicos donde se han analizado diversas prácticas de meditación para entender sus beneficios en la salud. La meditación obviamente comenzó a practicarse mucho antes de que existieran metodologías científicas y mucho antes de todos los medicamentos farmacéuticos… eso no quiere decir que no puedan ser analizadas y sus prácticas favorables, reconocidas. Inclusive yo tengo un video en el que hablo de cierto tipo de meditación.

En términos generales, es mi entender que los ensayos clínicos son la mejor herramienta que tenemos en este momento justamente para saber si algo es efectivo y sus riesgos.

En este video, específicamente me voy a enfocar en el uso y potenciales riesgos que se han identificado en el uso de algunas plantas y derivados o suplementos herbales.

Tengo que hacer un paréntesis aquí, porque creo que es importante aclarar un par de ideas que percibo muy arraigadas inclusive en personas cercanas a mí. 

Natural contra químico

Por un lado, cada que se dice “sustancia química”, la gente se asusta… o sea, yo soy de formación ingeniera química y no puedo andar por la calle diciendo lo que estudié porque la gente me ve raro… o sea, todo el mundo anda por la calle diciendo su carrera, ¿no? 

El caso es que yo digo soy ingeniera… y hasta ahí todo está bien (bueno, alguna que otra persona asocia ingeniería con matemáticas y como que les da escalofríos)… pero prosigo, diciendo: soy ingeniera… química… uuhhh

Obviamente esto es broma… pero al mismo tiempo NO es broma.. porque parece que existe esta falsa concepción de que si algo es químico, es malo, nocivo, perjudicial, peligroso… cuando absolutamente todo el universo, está compuesto por sustancias químicas. El aire que respiras, por ejemplo, contiene oxígeno y sin él tu cuerpo no puede funcionar. Cuando comes algo, tu cuerpo lo hace pasar por una serie de reacciones químicas y bioquímicas donde participan enzimas que te permiten aprovechar las sustancias químicas y gracias a eso sobrevives. El agua, H2O, es un compuesto esencial para nuestra vida. –

Por supuesto que es cierto que efectivamente hay sustancias químicas que nos resultan tóxicas y por otro lado, la dosis hace el veneno… inclusive beber demasiada agua nos hace daño.

Entonces, no… el que una sustancia sea química no tiene nada de malo. Tu persona está construida por sustancias químicas.

La segunda idea, es que… hay gente que ve que una etiqueta de un producto dice “natural” y ya creen que eso significa “seguro”… Natural no significa mejor, ni puro, ni inocuo… 

El veneno del alacrán es perfectamente natural, igual que el veneno de las serpientes es también perfectamente natural… el de la araña violinista… y no por eso corremos de gusto cuando nos topamos con uno de estos especímenes. 

Bueno, hay una clase peculiar de humanos que se hacen llamar biólogos que igual y sí…  pero para muchos de nosotros, pues no… no nos da particularmente gusto ver a estos animalitos… y por más natural que sean sus venenos, quiero pensar que cualquiera opta por guardar su distancia con ellos..

Aclarado esto, muchas plantas pueden efectivamente tener efectos positivos o negativos, por muy naturales que sean… y son, por supuesto que sí, sustancias químicas con las que nuestros organismos pueden interactuar de diversas maneras, así como se interactúa y procesan los medicamentos ordinarios.

Hay temas donde el procesamiento excesivo sí tiene un efecto que puede ser razonable evitar… por ejemplo los alimentos que pasan por muchos procesos, y por ahí hay una etiqueta medio ambigua con la que se les designa: ultraprocesados, se han asociado con un patrón de aumento de riesgo de enfermedades cardiovasculares Mientras que los alimentos con más fibra, por ejemplo, son más saludables, y en este mismo canal te he contado ambas cosas.. ¿no es igual entonces con las plantas y sus suplementos? No necesariamente.

Artículos científicos

Te resumo primero este artículo en el cual percibo que el enfoque es resaltar aspectos positivos del uso de medicamentos “herbales”. Aquí se menciona que las plantas contienen diversos compuestos químicos que entre otros tienen actividad antioxidante, y que inclusive algunas han mostrado efectos útiles contra el cáncer, Alzheimer, aterosclerosis, diabetes y otras enfermedades cardiovasculares. Además, algunos de estos productos potencian los medicamentos farmacéuticos.

En la práctica, nos aclara, pueden identificarse tres grupos de hierbas desde el punto de vista de la seguridad.

1) Las hierbas que contienen concentraciones casi farmacéuticas de componentes venenosos que no deben manejar personas no cualificadas, como Aconitum, Arnica, Atropa belladonna y Digitalis.

2) Las hierbas de acción potente y seguras en condiciones de uso adecuadas.

3) Hierbas que presentan tipos específicos de toxicidad. Como Dryopteris, Viscum y Corynanthe. Además, se reconoce la hepatotoxicidad de algunas.

HEPATOTOXICIDAD se refiere a que al metabolizarse en el hígado, le dañan. En términos generales estoy hablando de lo mismo que describí en el video de cómo funcionan los medicamentos en el cuerpo. Así como hay medicamentos que dañan el hígado, hay plantas que lo hacen y voy a regresar a este punto más adelante.

El autor continúa aclarando que el embarazo es una circunstancia particular en la que debe considerarse una intervención médica mínima.

Las pruebas de teratogenicidad en humanos derivadas de remedios basados en plantas son escasas y difíciles de encontrar. Por lo tanto, es mejor evitarlas durante el embarazo.

Sustancia teratogénica es aquella que puede provocar defectos en el feto durante su gestación. 

Finalmente, al igual que los medicamentos de la farmacia, el consumo de hierbas suele tener que interrumpirse si se producen reacciones adversas.

En pocas palabras: ¿hay sustancias en las plantas que pueden interactuar con nuestros organismos? por supuesto que sí y sus efectos se pueden medir… para bien y para mal.

Algo importante a considerar es que el contenido de las sustancias activas en plantas puede variar MUCHO por circunstancias como el momento del año en que se cortó, las condiciones ambientales, por ejemplo, dos plantas de la misma especie son muy distintas si una crece en medio de la sequía y la otra crece en un clima inusualmente frío. La luz, la temperatura, los nutrientes de la tierra, el agua disponible… hay muchas variables que pueden cambiar una planta… vaya, como te cuento en este video vertical.. hasta la música que escuchan ¡las puede modificar!

Por ejemplo, este documento menciona que las hojas secas de epazote se utilizaban para eliminar los parásitos. Pero se debe tener cuidado, pues ingerido en exceso puede causar graves daños a la salud, tanto en niños como en adultos.

Algunos síntomas pueden ser náuseas, vómitos, intenso dolor abdominal y de cabeza, pudiendo llegar hasta trastornos neurológicos con crisis convulsivas, parálisis y, en casos extremos, caer en un cuadro de coma. De hecho recomiendan actualmente evitar desparasitarse con esta planta y en su lugar ir al médico.

El punto aquí es que es más difícil tener una dosificación precisa porque las hojas de plantas distintas, aunque sean del mismo tipo, te aportan cantidades diferentes de las distintas sustancias químicas contenidas… dependiendo de las circunstancias que vivieron las plantitas.

Este otro artículo específicamente analiza suplementos dietéticos y herbales, que se han asociado a lesiones hepáticas. Estos suplementos incluyen productos que van desde hierbas y sus preparados, complementos alimenticios, hasta vitaminas y minerales que pueden comprarse en la tienda.

En los últimos años se ha observado un aumento en el consumo de este tipo de productos.

Y justo como decía el autor del artículo previo, algunos de estos productos pueden potenciar el efecto de los medicamentos farmacéuticos… lo cual no necesariamente es algo bueno, los médicos deben recetar con una dosificación acorde a tu cuerpo esperando que ocurra cierto nivel de reacción y si tú tomas algo que lo vuelve mucho más potente, puede ser peligroso. Por eso es muy importante que tu médico esté enterado de todo lo que decidas consumir.

Específicamente en el tema del daño hepático relacionado con el consumo de suplementos herbales, es probable que haya subregistro. En Estados Unidos se ha identificado a pesar de esto, un aumento de lesiones hepáticas agudas atribuidas a suplementos a base de hierbas: se identificó un 5% de este tipo de lesiones entre 2004 a 2005 y un 20% entre 2013 a 2014 (en este porcentaje se incluye el uso de suplementos deportivos)

Estas tablas extraídas del artículo muestran diversas plantas y concretamente qué sustancias que contienen se han asociado a problemas como hepatitis aguda, falla hepática aguda, necrosis, esteatosis, fibrosis o cirrosis.

Desde la famosa aloe vera, el aceite de alcanfor, la cáscara sagrada, la cumarina, el té verde, el aceite de margosa, el jugo de noni, el aceite de menta poleo, las isoflavonas y fitoestrógenos de soja, la valeriana, la adelfa amarilla, entre otras.

En otras fuentes se muestran ejemplos del uso de medicinal de plantas que puede ser contraproducente:

La kava es una hierba usada para la ansiedad, insomnio, síntomas de la menopausia y otros malestares. Algunos estudios muestran que puede funcionar para la ansiedad. Pero también puede causar daño hepático grave.

La hierba de San Juan puede funcionar contra una depresión de leve a moderada. Sin embargo, puede interactuar con las píldoras anticonceptivas, antidepresivos y otros fármacos. También puede causar efectos secundarios como malestar estomacal y ansiedad.

OJO: Que no estoy diciendo que consumir una vez alguna de estas plantas ya te dejó sin hígado… como tampoco voy a decir que consumir una vez ibuprofeno te va a dejar sin hígado… distintos cuerpos tienen diferentes tolerancias y como dije antes: la dosis hace al veneno.

Ah, pero con el ibuprofeno y el paracetamol la dosificación está escrita en la cajita y hay estudios que dan un norte de cuánto NO se recomienda tomar… pero, ¿con las plantas y sus derivados?

Recuerda que en general los suplementos no son regulados por la FDA de manera que para empezar no hay garantía de que lo que te venden efectivamente sea lo que dicen que es, tampoco hay garantía de que no contenga productos adulterados o contaminados. 

Finalmente, de manera ilustrativa te muestro este artículo donde se menciona que 57 suplementos deportivos comercializados en Estados Unidos fueron evaluados de manera independiente, encontrando que el 89% no lista de manera precisa su contenido, el 40% ni siquiera contenía ninguna de las sustancias que figuraban en la etiqueta.

El 49% tenía la cantidad incorrecta. Sólo el 11% tenía la cantidad correcta pero para acabar este terrible cuadro: el 12% contenía aditivos ilegales

Desafortunadamente para los que somos curiosos, el artículo no aclara qué marca comercial eran esos productos, sólo menciona los nombres de las sustancias activas que presumiblemente contenían: vomitoria, omberacetam, octodrina, halostaquina, turkesterona, octopamina, deterenol, oxilofrina, 

¿Conclusión?

Yo creo que lo justo mínimo que nos merecemos es que haya un estudio de eficacia y seguridad. No EXISTEN las sustancia inocuas. La dosis hace el veneno. 

Si te dan un pomito de color raro y te dicen que te tomes no sé cuántas gotas o cuántos chorritos al día y no sabes ni qué es… y no hay un estudio serio de eficacia y seguridad… ¿con qué confianza te lo tomas?

Referencias

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